Arte, Cuentos

El verdugo

Christopher Mckenney
Christopher Mckenney

Todos los hombres matan lo que aman, que lo oiga todo el mundo, unos lo hacen con una mirada amarga, otros con una palabra zalamera; el cobarde con un beso, ¡el valiente con una espada! Unos matan su amor cuando son jóvenes, y otros cuando son viejos; unos lo ahogan con manos de lujuria, otros con manos de oro; el más piadoso usa un cuchillo, pues así el muerto se enfría antes. Unos aman muy poco, otros demasiado, algunos venden, y otros compran; unos dan muerte con muchas lágrimas y otros sin un suspiro: pero aunque todos los hombres matan lo que aman, no todos deben morir por ello. 

Oscar Wilde

Los pies del reo bailaban en el aire, mientras un último cálido aliento de vida emanaba de su cuerpo.

El verdugo contemplaba el espectáculo, sin morbo, sin placer, sin miedo o desesperación. Sus ojos estaban tan indiferentes como su actitud hacia el cuerpo que se suspendía, sin vida, en el aire sobre el patíbulo.

Uno a uno, los reos de máxima seguridad y condenados a morir, esperaban con miedo y desesperación el momento en el que tendrían que contar los pasos junto al guardia hacia el salón de ejecuciones, donde los esperaría el verdugo, y donde por última vez sentirían en sus pulmones el aire cálido que los mantenía vivos.

El verdugo, anónimo para la mayoría, estaría vestido con su usual traje, ocultando su cara, preparado para dar muerte al condenado. Sus ojos, vacíos ante el acto, habían presenciado un centenar de muertes. Era para él un acto sin importancia considerable.

El cuerpo sin vida del condenado fue cuidadosamente desplazado del nudo de la horca por el verdugo. Él mismo se ocuparía de limpiar el cuerpo, y darle sepultura en una de las fosas comunes que se encontraban en la cárcel de la ciudad. En el fondo, alejado de las celdas de los condenados, en una necrópolis sin nombre, sin lugar y sin reconocimiento alguno.

Su cuerpo jamás sería hallado, pues se mezclaría con tantos otros, putrefactos y llenos de cal, anónimos, sin diferencia y sin ninguna esperanza de ser recordados.

Se podía respirar la culpa y el desasosiego en las celdas de cada uno de los condenados, donde arrepentidos esperaban pacientemente su turno. Celdas grises y sucias, en condiciones poco humanas donde convivían hombres que habían realizado actos sumamente violentos y enfermizos, sin alma y sin compasión.

Esta vez, el reo gritaba de dolor. Suplicaba al verdugo, de oídos sordos, que le perdonara la vida. Se degradaba a sí mismo, reclamando hacer lo que fuese para continuar respirando. Su rostro, sudado, estaba invadido por el miedo mientras el verdugo, como muchas veces lo había hecho, lo ataba para darle muerte en la horca.

Reinaba un silencio absoluto en la estancia. No se percibía ninguna corriente de aire. Podía sentirse el miedo craso en cada una de las miradas en la fila de reos.

El verdugo esperó la señal de su superior. Pidió al futuro cadáver mencionar sus últimas palabras, sin respuesta alguna. El usual pasaje bíblico fue leído, lentamente, sin remordimientos, sin miedos, sin vergüenza. Cada palabra del versículo resonaba en la estancia. La voz seca, desgraciada y fuerte del sacerdote fue silenciada. Había llegado el momento.

El sonido de la soga anunció lo que sucedería. Algunos reos ocultaban sus rostros con sus manos. Otros lloraban, sin saber que emoción sentir, salvo el miedo.

Cuando el verdugo retiró el cuerpo, el último vestigio de esperanza había desaparecido del patíbulo.

Fue en ese momento, cuando la figura imponente del verdugo cayó sobre la superficie de la estancia. Sus rodillas flaquearon y se escuchó un estruendoso ruido seco y áspero cuando los casi 90 kilos de su anatomía chocaron contra el suelo. Todos miraron su figura pero nadie se movió de su posición.

El cuerpo del verdugo empezó a temblar, sus ojos abiertos estaban inyectados en sangre y una fuerza invisible le impedía levantarse. Todos observaban el espectáculo, incrédulos.

El verdugo intentó moverse, pero el ataque tónico-clónico que experimentaba le impedía siquiera intentarlo. Intentó cerrar los ojos y abalanzarse sobre la inconsciencia, en vano. Sintió como una fuerte corriente eléctrica le invadía desde los pies hasta las sienes. El dolor que le causaba cada respiro era indescriptible.

La estancia donde se hallaba empezó a cambiar y a distorsionarse. El vacío de sonido donde se hallaba empezó de pronto a llenarse. Sintió en sus pulmones un aire frío y gélido y un olor verde extrañamente familiar.

Sus ojos divisaron un paisaje. Una casa de madera, casi deshecha sobre una colina. Vio a niños jugando y una mujer de aspecto gastado y anciano sentada en una silla en la entrada. Intentó llevar sus manos a su cuerpo, intentó cegar la visión de su pasado, pero el dolor psicológico pronto empezó a dominar al físico.

Poco a poco el verdugo fue perdiendo consciencia de lo que veía, no podía distinguir lo real de lo imaginario.

Escuchó a lo lejos nuevamente la voz seca y fría del sacerdote, recitando el texto que tantas veces había escuchado. La voz de los niños riendo – su voz –  se mezclaba con la del sacerdote produciendo un efecto terriblemente perturbador en sus oídos.

Una mujer, desnuda, increíblemente delgada apareció ante si. Sus hombros y cara reflejaban cierta masculinidad, tosca y delicada a la vez. Sus pies descalzos estaban sobre una superficie oscura y brillante. Su figura blanca, casi albina se imponía ante sí inmóvil. Una figura andrógina, hermosa y al mismo tiempo amenazadora.

Sus ojos, grises lo miraban fijamente, sin expresión alguna. Su mirada solamente incrementaba la culpa en su alma. Lo juzgaba, y lo invadía de miedo. Vio en esos ojos grises la mirada indiferente de sus propios ojos en cada ejecución que había realizado.

Su visión se oscureció y el dolor se aumentó una vez más, si era posible. No existía átomo de su cuerpo que estuviese en paz. Poco a poco su cuerpo empezó a desaparecer y comprendió que estaba trascendiendo a otro nivel espiritual, donde el dolor va más allá de lo físico y mental. Sintió miles de manos frías sobre su cuerpo casi extinto.

Comprendió que el dolor que sentía no era más que un eco. La tristeza infinita que invadía su mente y el dolor punzante en toda su anatomía era producto de sus actos, una reverberación de su indiferencia sobre las manos que casi a diario dejaban sin vida a un condenado. Pues, hay quien dice que un hombre que vive más de una vida, merece morir más de una muerte.

Fotografía: Christopher Mckenney

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Desarrolla aplicaciones móviles multiplataforma con Intel XDK y jqueryMobile

phone-appDesarrollar una aplicación móvil es algo que lleva relativo trabajo. Desde descargar y estudiar la documentación del SDK para el sistema operativo respectivo, hasta realizar las pruebas pertinentes con los dispositivos. Además, el lenguaje varía según la plataforma.

Para evitar esto, existen varios frameworks que permiten desarrollar una aplicación web para ser ejecutada en diferentes dispostivos. Así, usando las herramientas de toda la vida (HTML5, Javascript, jquery, etc.) podemos desarrollar una completa app para correr en algun dispositivo. El rendimiento NUNCA será como el de una aplicación desarrollada con un lenguaje de programación nativo del sistema operativo del dispositivo, pero si que nos reduce el trabajo.

jQueyMobile es un framework escrito en javascript, y es una de las alternativas más usadas y rápidas de aprender. En unos minutos, estaremos desarrollando la interfaz gráfica de una aplicación como si estuviesemos diseñando un sitio web responsive.  Cómo mencioné, el rendimiento es bastante variable, pero hay algunos tips que podemos seguir para mejorarlo.

Ahora bien, tenemos nuestra aplicación desarrollada en nuestro servidor local, hemos realizado las pruebas, pero ¿Qué pasa si queremos generar un paquete de instalación para alguna plataforma en especifico ?.

XDKNEW_titleIntel XDK es un IDE desarrollado para el desarrollo de aplicaciones móviles multiplataformas basado precisamente en tecnologías web, disponible también para Linux (: . En el IDE nos encontraremos una bonita interfaz de desarrollo drag and drop donde podremos en segundos “programar” una app.

¿Qué pasa si no te gusta el drag and drop y quieres escribir el código from scratch como los hombres?. Intel XDK te permite importar un proyecto desarrollado con algún framework como jQueryMobile  y generar cualquier cantidad de paquetes para diversas plataformas.

Build en el Intel XDK
Build en el Intel XDK

En minutos, mediante un wizard tendremos generada para descarga un paquete apk (si escogemos plataforma Android) listo para empezar a instalar. Además, el IDE ofrece opciones de desarrollo, emulación, depuración y testeo que son bastante útiles, teniendo perfiles predeterminados de conocidos dispositivos, acceso a geolocalización y conexión de red del dispositivo.

Pantalla de Emulación de Intel XDK
Pantalla de Emulación de Intel XDK

Una de las desventajas de Intel XDK es que requiere conexión a Internet para funcionar, sin embargo provee una cantidad bastante considerable de herramientas de desarrollo que en otras circustancias, nos generarías más trabajo. Además, aceleramos la innovación en desarrollo al uso de nuevas tecnologías web como HTML5 para el desarrollo de aplicaciones en casi cualquier plataforma.

Sin más, enlaces para que empieces tu desarrollo:

Sitio Oficial Intel XDK

JqueryMobile Framework

Extra: Tema nativedroid para jqueryMobile

Captura de pantalla de 2014-06-12 18:04:17

Informática, Linux, Música, Recomendación, Tecnología

Cliente de Rdio para Linux

Captura de pantalla de 2014-05-22 00:48:39
Rdio en Elementary OS Luna

Rdio es un servicio de streaming de música. Una biblioteca simplemente impresionante y una interfaz muy cuidada y bastante intuitiva hacen de la aplicación una de mis favoritas. Desde que conocí Rdio, mis descargas (piratas) han disminuido. Es conocido como el “rival” de Spotify, pero eso es otro cuento.

El motivo de este post es presentarles una aplicación “nativa” para Linux. Rdio sólo ofrece su aplicación oficial para Mac y Windows, pero se ha desarrollado de manera no oficial un cliente bastante decente, inclusive adaptándose al sistema de notificaciones de distribuciones como Ubuntu. Sin más, para instalarlo en una distro hija de Ubuntu

sudo add-apt-repository ppa:sgringwe/rdio
sudo apt-get update
sudo apt-get install rdio

O descárgate el paquete .deb (:

El repositorio con el código fuente del cliente (escrito en vala) está en github, AQUÍ

Fuente: OMG UBUNTU

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Cthulhu Downloader: Cliente para youtube-dl online

Captura de pantalla de 2014-05-02 15:08:46Cthulhu Downloader ahora es Online. He estado desarrollando desde hace algunos días este pequeño proyecto y ahora está disponible (en modo de prueba) para su uso.

Se trata de una aplicación para la descarga de contenido multimedia de múltiples sitios escrita en Javascript y PHP. Es una especie de cliente Online del script youtube-dl. Usando como base un proyecto llamado youtube-dl-api-server, que es una implementación para servidores del mismo script.

Más o menos así funciona:

La API youtube-dl-api-server provee un método que mediante un simple request, pasando la URL del video como parámetro GET retorna la información del video/audio. La API retorna un JSON más o menos así:

{"url": "http://store.steampowered.com/video/105600/",
"ie": "Steam",
"youtube-dl.version": "2013.02.19",
"videos": [
{"url": "http://media2.steampowered.com/steam/apps/81300/movie940.flv?t=1322762847",
 "ext": "flv", "id": "81300",
 "title": "Terraria 1.1 Trailer" },
{"url": "http://media2.steampowered.com/steam/apps/80859/movie940.flv?t=1306276243",
 "ext": "flv", "id": "80859",
 "title": "Terraria Trailer"}]}

En la mayoría de las casos el JSON es mucho más largo y detallado.

La aplicación simplemente decodifica internamente el JSON para mostrar la información general del video/audio, y el link de descarga respectivo, en diferentes formatos. Se envía el request vía AJAX y se muestran los datos en un div de la aplicación. EL siguiente método se encarga de esa tarea:

//Funcion para hacer un request a la api vía ajax y mostrar
//la respuesta en un div de la aplicación.

function requestMedia(correo){
 var xmlhttp;
 var datosVideo; var listaFormatos="";
 if (window.XMLHttpRequest) {
 xmlhttp=new XMLHttpRequest();
 }
 else {
 xmlhttp=new ActiveXObject("Microsoft.XMLHTTP");
 }

 xmlhttp.onreadystatechange=function(){
 var userCthulhu=correo;
//Si el request es exitoso decodificamos el texto de respuesta
 if (xmlhttp.readyState==4 && xmlhttp.status==200){
// document.getElementById("videoText").innerHTML=xmlhttp.responseText;
 requestJson=xmlhttp.responseText;
 if(requestJson.indexOf('"error":')==-1){
 //Se carga los datos en la ventana
 datosVideo=jQuery.parseJSON(requestJson);
 document.getElementById("tituloVideo").innerHTML=datosVideo.videos[0].title;
 document.getElementById("thumbnailVideo").src=datosVideo.videos[0].thumbnail;
 document.getElementById("descripcionVideo").innerHTML=datosVideo.videos[0].description;
 for (var i=0;i<datosVideo.videos[0].formats.length;i++){ //Se cargan los videos del json
 listaFormatos+='<a target="_blank" href="'+datosVideo.videos[0].formats[i].url+'" download="'+datosVideo.videos[0].title+'.'+datosVideo.videos[0].formats[i].ext+'"><li id="format'+i+'" onclick="selectFormat('+i+'); agregarHistorial(\''+datosVideo.videos[0].extractor_key+'\',\''+userCthulhu+'\')">Formato: '+datosVideo.videos[0].formats[i].ext+'. Resolución: '+datosVideo.videos[0].formats[i].format+'</li></a>';

}
 document.getElementById("formatosVideo").innerHTML=listaFormatos;
 //document.getElementById("videoText").innerHTML=datosVideo.url;
 //console.log(listaFormatos);
 ocultareldiv("loading");
 mostrareldiv("download");
 console.log(listaFormatos);
 }if(requestJson.indexOf('error":')>=0){
 ocultareldiv("loading");
 mostrareldiv('error');
 }
 }
 }
if((document.getElementById('urlMedia').value=="")){
document.getElementById("mensajeError").innerHTML="Debes insertar alguna URL </br></br>";
mostrareldiv('error');
}
else{
mostrareldiv('loading');
xmlhttp.open("GET","http://youtube-dl.appspot.com/api/info?url="+document.getElementById('urlMedia').value,true);
xmlhttp.send();
}
}

La aplicación además ofrece un servicio de registro de usuarios, permitiendo tener un historial con las descargas realizadas. El acceso al servidor y a la base de datos (MySQL) fue escrito en PHP y las peticiones son enviadas vía AJAX. La descarga forzada se realiza con el atributo “download” de la etiqueta <a> en HTML5 (No soportado aún en Firefox).

Otra de las funcionalidades, es la búsqueda directa desde la aplicación (sólo youtube). La API retorna una url según una búsqueda (texto simple).

Ej: Si ingresamos ‘Dave Brubeck Take Five‘ en la caja de texto de la aplicación, la API nos retorna la información de éste video. En la mayoría de los casos, la búsqueda es bastante acertada.

La UI de la aplicación es gracias al trabajo de HTML5UP.

Pueden leer más sobre la API en su documentación, o pueden clonar el repositorio en github y revisar el código fuente.

Prueba la aplicación AQUÍ.

Se recomienda usar Google Chrome para mejor rendimiento.

Sitios Soportados

Youtube Vimeo SoundCloud Facebook Bandcamp 

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Aire

old-man-daliEl viejo tenía 65 años y 12 de senectud. Había estado en el mismo lugar por lo menos 40 años. Una casa vieja y azul, que él mismo había construido. Su mujer, muerta ya hace algunos años por un infarto al corazón le hacía falta como nada. Su vida solitaria sólo era ornamentada por la presencia casual de sus hijos, que, como en toda familia antigua era bastante amplia. 11 hijos, de los cuales 2 habían muerto hacía algunos años. Uno de ellos bastante querido por todos y el otro, corría con la suerte de no ser extrañado.

Su vida ahora se reducía a una monotonía diaria, un estándar limitado por su humanidad y su cuerpo. Su mente, no tan ágil como antes, le hacía jugadas de vez en cuando, olvidando, recordando, e inclusive distorsionando o confundiendo pensamientos de historias ya olvidadas que formaban parte de su orgullo vital.

Una taza de avena en la mañana, en su silla favorita de la mesa, una mesa amplia de madera – para 11 hijos – y un día de pensamientos y soledad en una silla azul que se la hacía bastante cómoda. Una taza de café y tal vez el sonido de su emisora favorita en la radio de frecuencia AM lo acompañarían durante el día.

En la tarde, solía sentarse en la acera de la casa, a observar y vivir las miradas y contrastes de las personas que pasaban por el barrio; mujeres, niños, ancianos, parejas y una brisa, que si bien no estaba personificada, era un elemento natural que lo hacía sentir vivo. Sobre su piel dura y vieja como la piedra rozaba el aire incorpóreo que lo revitalizaba. Un aire que con solemnidad pueril regeneraba sus pensamientos y lo hacía sumamente feliz. Allí solía abalanzarse sobre la inconsciencia, con indiferencia al mundo, a la vida, sabiendo que, algún día sería parte de ese estado incorpóreo, esa brisa vital que esparcía la fragancia de los recuerdos.

Tenía una relación bastante íntima con la brisa. Al pasar los años, su cuerpo, ya bastante cansado, le costaba sostenerse. Al principio usó las paredes como soporte, pero al final, la brisa y él se sincronizaban de tal forma, que se sentía impulsado y hasta sostenido por ella.

El viejo no vivía sólo; con él convivían algunos de sus nietos más jóvenes, que hacían uso de la casa para sus estudios universitarios. Para ellos, el viejo simplemente no existía, lo ignoraban como si el mismo formase parte del paisaje, como un elemento físico más de alguna habitación. La señora que llegaba de lunes a viernes de 8 a 6 se hacía cargo de las necesidades del viejo.

A pesar de su avanzada edad y su sobre vivencia a varias enfermedades, el viejo se rehusaba a usar un bastón o andadera. Era un hombre de raza fuerte, que había trabajado duro toda su vida, y a pesar de los años, su orgullo – y humor – se mantenía firme e inamovible. Conservaba un pesado reloj de plata en su muñeca, del que le gustaba alardear y mostrar, y en los escasos momentos en los que podía conversar, solía contar lo que pensaba que eran las mejores hazañas de su vida, de su esposa o de sus hijos.

Solía recordar – y oír – el bullicio de risas y discusiones que, por muchos años invadieron la casa. Algunos de sus hijos, músicos, solían tocar y encender un momento de relajación y vehemente jovialidad. El viejo, aún con picardía y jocosidad bailaba haciendo reír a más de uno. Estos sonidos se mezclaban con el aire, contrastando de manera intensa con la soledad y con la casual y escasa compañía que ahora existía en la casa.

Un viernes el viejo desapareció. Los nietos, ocupados en sus labores académicas y laborales no lo notaron. “Es posible que esté durmiendo, siempre está algo cansado por su edad”, pensaron ambos y sin más se dedicaron a vivir su vida sin tomar en cuenta la ausencia – que siempre para ellos era así – de su existencia.

Pasaron dos días y el domingo llegaron los jóvenes a la casa. Cansados y dispuestos a tomar una siesta. Pero la casa no era la misma. Una brisa abismal y fría los impactó al abrir la puerta. Una brisa poco común, pues la casa había estado cerrada y además vivían en una zona bastante calurosa. La brisa no se detenía y de ella empezó a brotar un sonido agrio, sombrío y solemne. Varias notas, retardadas y lentas empezaban a vagar en el aire, como ondas en el vacío.

Y fue allí donde sintieron el olor.

Un hedor fuerte, impregnó la estancia. Parecía venir de la corriente de aire fría que aún no se detenía. Una brisa, que luchaba por salir de la casa, como escapando de la realidad. Pensaron lo peor, y se dirigieron hacia el cuarto final, luego del pasillo trasero. Luchando contra la corriente fría lograron llegar a la puerta del cuarto del viejo. Tocaron varias veces, sin respuesta alguna. Uno de ellos logró golpear la cerradura y darle varios empujones a la puerta, que se abalanzó hacia adelante.

Al abrirse la puerta, la música cesó, la brisa escapó completamente de la habitación y el hedor a muerte y putrefacción se intensificó fuertemente.

La habitación estaba oscura y los jóvenes dieron los primeros pasos hacia la estancia. La fetidez era insoportable y un frío invernal invadió sus cuerpos.

Allí estaba, con una felicidad en el rostro, completamente desnudo, con moscas y gusanos a medio trabajo de necrofagia sobre su cuerpo. Desvaneciéndose, como si el aire lo extrajera de la realidad y lo incluyera en el vacío, yacía el cadáver del viejo.

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Al parecer, estos hechos – el aire y la música – no fueron los únicos irracionales del asunto, pues, por varias horas, mientras se esparcía la noticia y se realizaban las acciones necesarias para sepultar el cuerpo, se escuchó a lo lejos, el ruido apagado, agudo y vibrante del llanto de un bebé.

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El Mesías de las Máquinas

Machine Messiah

Y de repente, todos miraban hacia el cielo en el horizonte. Cada ojo vivo, biológico o mecánico dirigía su mirada hacia la figura titánica que se imponía ante a ellos. El casi extinto sol iluminaba con hilos invisibles sobre una de las pocas ciudades habitadas de la tierra, el casi extinto planeta. Habían logrado destruirla, y presos por el poder casi invencible de las máquinas, los humanos, creadores de su propio caos, sobrevivían a duras penas con los pocos dispositivos análogos que existían.

No todo el tiempo había sido así. Hubo un momento de la historia del hombre, en el que su sabiduría había llegado a límites vastos e inimaginables. Tecnología, informática, inteligencia artificial, automatismo. El legado de Turing y Minsky reinaba en la tierra de igual manera en que la naturaleza lo había formado. Grandes ciudades se alzaban en el horizonte, con edificios flotantes que devolvían la luz del sol con sus arquitecturas complejas, con ángulos y geometría pocos convencionales. Las computadoras, dueñas de casi todo el sistema político, eran ya una raza paralela al ser humano. Las máquinas eran capaces de emular una inteligencia tan eficaz, que era posible que las mismas, mediante complicados algoritmos neuronales y genéticos, pudiesen desarrollar nuevos seres, a su imagen y semejanza. Habían desafiado a sus creadores, a sus dioses, de la misma manera que el hombre lo había hecho.

Pero ahora, la tierra era un lugar desolado, frío y lóbrego. La atmósfera y el aire, que alguna vez sirvió de fuente de vida casi infinita para miles de seres, se encontraba fétido e ingrávido. Las máquinas, que no dependían de medios naturales establecían una jerarquía sobre sus creadores. Grandes máquinas inteligentes, oxidados circuitos y duras edificaciones eran capaces de auto abastecerse sin ayuda humana, eran ciudades vivas, llenas de la vida binaria que el hombre les había proporcionado.

Guerras mundiales habían devastado cada país habitado. Hegemonías tras hegemonías no dejaban ganador alguno. El dominado evolucionaba para ser dominador y una cadena de desgracias, de destrucción y devastación logró pervertir los ideales y valores que aún conservaba la raza que alguna vez, por siglos había dominado la tierra. La expresión humana, las emociones, habían quedado atrás, olvidadas, eternas en la desgracia producto del egoísmo y la misantropía, tan característicos del hombre pos moderno.

Cables que transportaban la vida de la ciudad abundaban en el paisaje, como hilos de diamante llevando luz y energía a cada rincón. La industria, la energía, las máquinas y el orbe tecnológico gobernaba como el gran hermano en cada rincón del mundo.

La exploración del espacio había convertido al ser humano en poco racional. El conocimiento prohibido del cosmos lo había llevado a la destrucción de sus únicos aliados universales. Satélites, naves, estaciones espaciales yacían en un cementerio estelar, ahora inalcanzable.

Seres del espacio, desconocidos habían venido en busca de refugio, de otros sistemas y galaxias ya extintos. Sin embargo, el hombre era celoso, y de naturaleza hegemónica; lo que había llevado a la esclavización y destrucción de nuevas razas extraterrestres.

La actitud egocéntrica del hombre, ahora creador de una nueva raza mecánica no tenía límites.

Sin embargo, todos veían al horizonte, todos dirigían su mirada de la gran metrópolis devastada al nuevo ser que había nacido en el paisaje. Las calles estaban repletas de personas que corrían a observar la llegada de esta nueva deidad. Todos se encontraban de pie en la misma dirección, en línea, con un único objetivo en sus miradas. Un ser único. Un gran sanador.

Sobre su cuerpo metálico sobresalía un único ojo, singular, extraño. Su mirada barría como fuego sobre los habitantes moribundos de la ciudad. Y las máquinas observaban mediante sus dispositivos visuales hacia la llegada de éste, el inesperado, el inefable, el controlador.

La esperanza se dibujaba en centenares de rostros que finalmente lo observaban, la posibilidad de cambiar, de olvidar las lecciones aprendidas y comenzar una nueva civilización única, utópica y perfecta.

Era gigante, y con cierta forma triangular. Los circuitos metálicos irradiaban una magnificencia electrónica compleja cubriendo el cielo imponiéndose a su paso. Su cuerpo mecánico era completamente negro, a excepción de su ojo rojo como el fuego. No se sabía de su creador, no se sabía de su origen.

De repente, la figura inalcanzable voló por los cielos grises sobre la ciudad, y de su cuerpo empezó a verter un sonido ruidoso, rústico, como un gran motor que empieza a ejecutarse. Una luz sideral empezó a surgir de su ojo único, desplazándose por cada rincón, por cada átomo.

Entonces, la luz fue uno con cada habitante.

Cuerpos humanos y mecánicos empezaron a flotar en el aire como si estuviesen siendo atraídos por una fuerza electromagnética  Su ojo estaba fijo en ellos, los hijos del polvo. La luz roja abrazó como fuego a toda la atmósfera. Nadie sintió miedo, nadie habló, nadie intentó huir. Reinaba un silencio sepulcral, casi absoluto.

Estaban presenciando el génesis de una nueva etapa de la historia cósmica. Cada alma estaba siendo abducida por él.. Estaba allí, flotando en el aire, presentándose como el primer, y tal vez el único, mesías de las máquinas.

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Nota: Este relato corto, está basado en la canción “Machine Messiah” de la banda de rock progresivo “Yes”. La canción fue publicada como primer track del disco “Drama” en 1980. No es uno de los discos más aclamados de Yes, pero si uno de los mejores (en mi opinión). Les dejo un video con la canción. Disfruten de esta obra maestra del rock progresivo.